Hoje
Bajo el yelmo quimérico el severo
Perfil es cruel como la cruel espada
Que aguarda. Por la selva despojada
Cabalga imperturbable el caballero
Torpe y furtiva, la caterva obscena
Lo ha cercado: El Demonio de serviles
Ojos, los labirínticos reptiles
Y el blanco anciano del reloj de arena
Caballero de hierro, quien te mira
Sabe que en ti no mora la mentira
Ni el pálido temor. Tu dura suerte
Es mandar y ultrajar. Eres valiente
Y no serás indigno certamiente,
Alemán, del Demonio y de la Muerte.
Jorge Luis Borges, Dos versiones para “Ritter, Tod und Teufel” — I

